martes, 8 de septiembre de 2015

¿Por qué los masones no quieren a Jesucristo?



Antes de contestar este interrogante, es importante conocer un poco de historia y los orígenes de la masonería en el mundo.

Símbolos masones-www.pasadofuturo.com

Egipto sus orígenes más remotos

Haciendo un recuento sus inicios se remontan al antiguo Egipto y más que una logia fueron grupos de arquitectos y albañiles que perfeccionaron sus conocimientos en torno a la construcción como la base del descubrimiento de un mundo nuevo y perfecto. 

Definición del término Masonería

La palabra masonería hace referencia a una sociedad secreta, estructurada por logias que se extiende internacionalmente.

Niveles de la masonería

Los principios fundamentales y básicos de los masones son la fraternidad y la amistad como elementos imprescindibles que los une.

Las personas que entran a estas logias se les denominan masones y tienen que aprobar tres niveles que son: aprendices, compañeros y maestros, cada uno tiene su grado de complejidad que habla de su estatus y jerarquía.

Lo que nos compete

Se dice que el surgimiento de la masonería fue paralela a toda la travesía y expansión del cristianismo, significa que se creó en contraposición a los postulados y la misión que Jesucristo efectuó, uno de esos masones fue Herodes Antipas.

Luego de la muerte de Jesús los masones adquirieron fuerza y poder, una de sus consignas destruir lo realizado por el hijo de Dios, pero hasta el día de hoy no han logrado en su totalidad su cometido, pues pese a los cambios y reveses de las civilizaciones y sociedades actuales sigue prevaleciendo, aunque muchos vaticinan como los masones su fin.

La masonería en el poder

Uno de sus fuertes es mantenerse oculta y discreta pero efectiva apoderándose del poder y en los diferentes países se encuentran miembros en las altas esferas de la política, la economía, la comunicación y en general donde puedan dominar y someter.

Por eso no es de extrañar que muchos líderes mundiales pertenezcan a estas logias y subliminalmente vayan penetrando y menoscabando el pensamiento humano en torno a sus creencias religiosas y espirituales que aleje a las personas e individuos de Dios y de su hijo.
 
A diferencia de Cristo los masones no creen en Dios, hablan de un ser superior y tienen como símbolos representativos y reconocidos entre otros: el compás, la escuadra superpuestos y en el centro una G, cada uno de ellos tienen un significado particular.

Como logia se creen únicos, privilegia dos y escogidos.

Otra característica importante es que ellos creyéndose dueños de un universo disponen a su merced y ven en el sacrificio de Jesús, un gesto derrotista, que advierte el menosprecio por la humanidad cosa contraria a sus principios y normas, las cuales resaltan las cualidades del hombre como ser evolucionado entre todas las especies vivientes.

La religión católica califica a la masonería como una apostasía.

La apostasía según diccionarios o direcciones electrónicas se define como la renuncia de una persona a su religión o política.

De acuerdo a esta definición se argumenta que la religión católica ha sustentando este calificativo en más de 200 documentos, donde defiende la creación de un mundo natural a través de un Dios tripartito, conformado por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,  tres personas distintas y un Dios verdadero y donde el hijo fue crucificado, muerto y sepultado y resucitó para salvarnos del pecado dejando testimonio de la promesa en un reino que no tendrá fin.

Al contrario los masones a través de sus símbolos buscan saciar sus egos que los hacen protagonistas de un espectro que desean controlar y en el que no todos tienen cabida y el sacrificio que hacen son para sus intereses,
restándole importancia al otro, y al que Jesús denominó prójimo.


Pretende a través del poder dominar el orbe y a diferencia de Cristo el reino de los cielos no será para los pobres y humildes como lo predicaba, será para ellos seres perfectos que han diseñado una doctrina para una minoría privilegiada.