martes, 27 de noviembre de 2012

Una crónica para un cronista

Ernesto  McCausland Sojo.
Su último galardon, facebook.com


No lo conocí, pero a través de sus historias reflejaban a un gran ser humano, costeño de pies a cabeza, siempre quiso que su Costa Caribe estuviera presente en sus escritos como en sus películas donde la alegría y el colorido daban rienda a su imaginación. 
Nunca pensó que una grave enfermedad iba a cortar su prolífica vida que dejó plasmado en sus trabajos periodísticos y cineastas.
Alto y elegante siempre se destacó por su posición social, su apellido de origen extranjero siempre aprovechó este legado familiar. Su muerte sorprendió pues nunca su apariencia mostró el gran sufrimiento que llevaba a su espalda con mucha dignidad y valentía, pues dicen que desde muy joven la adquirió.
Los que lo conocieron afirman con tristeza que deja un gran vacío en el ámbito cultural e intelectual, así mismo en el periodismo sobre todo en el escrito, se desempeñaba como editor general de un periódico barranquillero llamado el Heraldo. En ésta publicación inició su carrera periodística.
Su ausencia física se va a sentir, pero el cielo gano  a un ser auténtico, le decía a sus amigos que era absurdo realizar un parradon vallenato en un apartamento de los grandes edificios de una ciudad, el encanto de estos parrandones como lo canta una canción era debajo del higuerón o de un árbol de mango con acordeón, caja y guacharaca y el cantante con su voz singular. Las melodías se escuchaban y disfrutaban sin igual.
Seguro él, en la órbita celestial se llevo uno de estas expresiones culturales para alegrar esa inmensidad azul que se parece a su hermoso Océano Atlántico del que se sentía orgulloso de pertenecer. Paz en su tumba. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Aquel Mar Caribe



Quitasueño uno de los dos cayos colombianos ahora enclavados en aguas nicaraguenses.diarioadn.co


Bañaba nuestra costa
Ha sido mutilado
Sus aguas lloran sin cesar.
Una corte internacional
De un lejano país
Nos lo arrebató.

Su sentencia
Dejo a un pueblo
Herido y des arraigado
Mientras a otro
Contento
Lleno de ambición.

Los lamentos
De lo que hubiera podido ser
Y no fue.
Sus olas imponentes
Nos enseña que no se
Lo debe fragmentar.

Su naturaleza
Exhuberante e inmensa
Expresa por doquier.
Sus aguas
Son libres y ligeras
A todos refresca por igual.

martes, 6 de noviembre de 2012

Al Huracán Sandy

Huracán Sandy, lavanguardia.com


No te importó
Arrasar con este poderoso país,
Tus olas de viento y de agua
Pisaban tan fuerte
Que todo te lo llevaste
Por delante sin compasión.

Y aquella nación pujante,
Soñada y envidiada
Caía vulnerable a tus pies,
Tus huellas destilaban
Lágrimas de estupor.

El poder y la riqueza
La fragilidad y la miseria
Para ti son iguales,
Paisajes y hombres
Sin importar los continentes
No escapamos a tus leyes.

Fuiste diferente y único
Acostumbrados a ver
Catástrofes,
En regiones lejanas
Pobres y abrumadas.

Llegaste a uno de los lugares
En que las imágenes
Se asemejaban aquellos sitios,
En que la tragedia y la desolación
Desvirtuaban el
Gran sueño americano.

Ningún lugar
Escapo a tu furia infernal,
Dejaste al mundo
Como a la humanidad
Una gran lección.

Donde la naturaleza
Se impone y nos enseña
Que no la debemos  maltratar
Ni desconocer,
Al contrario respetar  y amar.