jueves, 22 de diciembre de 2011

Lamento poético de un suicida



Homenaje ilustrativo -Eduardo Darnauchans (1953-2007)-





Preferí la muerte
En vez de la vida
Su misterio me atrajo
Me arrancó de este mundo
Para ir a otro desconocido 
Dios no estuvo,
ni fue suficiente.

La oscuridad me abrigó
La inercia de su estado
Me conmovió,
no me importa el estupor
Ni el llanto de mi gente
Mi osadía va más allá
Le he ganado a Dios,
yéndome en forma abrupta

Cobarde o maldito
Osado o valiente
Lo cierto es que he ido
Tras ella,
mi  hastío y tristeza
Se han aferrado,
tabla de salvación
A su palidez y sueño eterno.

martes, 20 de diciembre de 2011

Moisés


Estatua de Moisés de Miguel Ángel

Casi siempre se le ve solo. Su rostro aspero y curtido lo hacen ver desagradable. Su vida transcurre dentro de los límites del barrio donde vive, de su casa a cualquiera de sus calles. No tiene un trabajo estable, ni buenos estudios. Dependió siempre de su madre, quien costeaba su enfermedad incurable y que suele sacudirlo de tal forma, que jadeante, sólo le queda echar babasa por la boca, una disculpa para no luchar y sobresalir.

Ya es un hombre de edad madura, pero su comportamiento es confuso y nada definido. Suele burlarse de todo el mundo sacándoles pero y defectos; su risa es filosa e hiriente pesada para el oido. 

A veces lo ocupan en labores secundarias de construcción como entrar arena; encarrilar ladrillo o bloque; pintar las paredes o las puertas y ventanas, en fin.

Inspira cierto temor al hablar por sus ademanes bruscos y violentos, como si quisiera desahogar toda su rabia por el abandono que en cierta medida ha tenido que soportar por ser rechazado e ignorado.

¿Cómo serán sus sueños? –Suelo preguntarme cuando lo veo-  Todo ser humano por humilde o  insignificante que sea tiene derecho a soñar. ¿De qué color serán sus fantasías? o ¿qué mujer le habrá gustado sin poderla tener? ¿llegará alguien a su vida que acapare su corazón? ¿Se curará algún día? ¿Podrá por humilde que sea su trabajo enorgullecerse de él, sin que lo contraten por consideración sino por lo que vale?  Su vida esta llena de preguntas que parece una sucesión de lagunas inconclusas, que no le permiten mirar más allá ni más acá en lo que concierne a su pasado y su futuro que convierten su presente en un estanque que no lo dejan avanzar o retroceder y del que nunca ha querido escapar o salir.

Hay personas que adoran su soledad, es un bálsamo para sus conciencias, para reflexionar o para crear. Sin embargo para otros como él, es una carga pesada que los hace frágiles y desamparados. Les ha tocado existir simplemente eso.        

Probabilidades


Bebes latinos













Trata de rimar
la risa con el mar
que sería de la tristeza
Sin el encanto de la alegría.

Trata de rimar
el llanto con el sol
que sería del dolor
sin la cura de la paz.


Trata de rimar
la angustia con la lluvia
que sería de la pena
sin la certeza de la ilusión.

Trata de rimar
el odio con el rocío
que sería de la muerte
sin la osadía de la vida.

Trata de rimar
el amor con la tierra
que sería de los hombres
sin la esperanza de luchar.

Trata de rimar
el barro con las flores
que sería de los niños
sin las caricias eternas
de un hombre con una mujer. 

martes, 29 de noviembre de 2011

Reflexiones 2


Santisíma Trinidad
No lo volví a frecuentar
su imagen imponente y castigadora
se fue con mi niñez.

Ya no le rezo tanto
quise apartarlo de mi camino,
pero mi alma insolente,
inquieta, desértica
anhelaba volver a él.

Un día viejo
lo quise encontrar
pero no lo halle
un día nuevo quisiera
volverlo a buscar
pero sigue escondiéndose,
¿En dónde estará?


Está en cada partícula
en cada ser
en ese toque mágico,
donde lo sencillo o imponente
se transforma,
da nueva vida a lo mejor.

Un día viejo
lo quise encontrar
pero no lo halle
un día nuevo quisiera
volverlo a buscar
me es difícil afirmar que lo hallaré,
aunque su presencia se respira
y es bellamente natural.

Un día viejo
lo quise encontrar
pero no lo halle
un día nuevo quisiera
volverlo a buscar
sin embargo, él nos brinda
la posibilidad de creer o de escoger. 



lunes, 28 de noviembre de 2011

El muchacho de la bicicleta



Homenaje a las personas sin hogar
Desde hace varios años trabajó en algún recóndito lugar. De lejos parecía un muchacho, su cuerpo demasiado delgado y su baja estatura se confundía con la de los chicos que le hacían competencia con sus carros de ruedas esferadas.

Todos los lunes se le veía cargando y descargando los mercados que llevaba a las diferentes casas de los barrios circunvecinos.

Pese a lo humilde de su trabajo ya tenía una bicicleta muy bonita y sobre todo práctica que le permitía desplazarse sin ningún problema.  Adelante tenía una canastilla grande y atrás una parrilla amplia; de color azul, gruesa, parecida a esas de tres ruedas que están diseñadas para el trabajo, sólo que la de él era de dos.

De apariencia tímida siempre se le observaba solitario, no contaba con amigos y poco se le veía charlar con sus compañeros o vendedores ambulantes que conocían de su oficio.

Cuando solía esperar alguna persona para llevarle determinado mercado, se la pasaba mirando a las mujeres largamente. Como anhelaría el calor de una de ellas. Se notaba que su alma y su cuerpo estaban sedientos de una caricia o un beso que mitigaran su enfriamiento e hicieran menos tediosa su soledad. 

Sin embargo no se les acercaba, ni intentaba entablar conversación ; aunque en su mirada estaba la audacia que desearía tener para conquistarlas.

Pese a que era uno más del montón, había en él un misterio que lo hacía especial, como si su estadía en este mundo no fuera como la del resto de los humanos; como si nunca hubiese sido concebido por dos seres, sino que de repente resultó en éste planeta. Tampoco había una chispa en sus gestos que delataran que alguna vez había sido niño. Demasiado sombrío. Parecería que siempre fue así.

Su existencia muy escondida sobrevivió a ésta gran urbe.  De pronto fue más feliz que otros; que sus sueños fueron únicos y jamás descubiertos.

Su trabajo lo mantenía despierto en este mundo, donde a él le toco montarse en su caballito de acero  y recorrer las calles en busca del sustento. Un halo de incertidumbre lo rodeaba, traspasaba todos los límites de cualquier hombre que se aferra a algo sólido o una compañía duradera y momentánea. Lo único seguro en su vida fue ésta máquina rodante, ángel guardián que lo cuidó día y noche. Le proporcionó el alimento y le permitió pagar un cuarto, para resguardarse del frío y de la insolencia de la noche.

Cada mañana se lanzaba al bullicio citadino, recorría las calles de la cual surgía el trabajo que realizaba en el día. Su distracción era retar al vigoroso viento o dejarse acariciar del perezoso sol o mojarse entre la lluvia pertinaz o escapar a la furia de los rayos; siempre montado en su veloz artefacto. 

Todo el mundo lo veía pero nadie reparaba en él. Aparentemente su existencia no tenía demasiados matices y giró en torno a una rutina sencilla e incierta. Bastaba con desplazarse en su medio de transporte para subsistir en este mundo tan deshinibido y majestuoso.

Sin embargo aunque muchos lo consideraban un infeliz, no sabían que en el fondo era el más afortunado de todos. No lo volví a ver, no supé si necesito de un ataúd, ni de las plegarias, ni de los lamentos de la gente si murió o  sí todavía está vivo, se irá como vino de repente, al igual  que un atardecer que se desvanece cuando va apareciendo la noche. Del cielo bajará una estrella que lo acogerá con su bicicleta azul y nadie se dará cuenta.        

viernes, 25 de noviembre de 2011

Sin sentimientos



Sentimientos rotos
  





 
Mi  poesía simple
sin frases bellas
atraviesa las almas
sin dejar huellas.
Ella cubre como la tierra
un hueco,
sentimientos ilógicos
que se derriten dormidos
y quedan perforados
sólo fingen.

Sentimientos sin sentimientos
esfumados,enajenados
no luchan,
ellos, marchitos
como una frágil rosa
o rotos como un cristal herido. 

Esencias perdidas
esencias sin esencias
rechazadas,
lloran en el abismo
el hueco dejado ni siquiera
es tapado por la tierra,
vacío salta de un lado para otro
disfrazado deja
cenizas inconclusas,
esparcidas mueren engañando.



viernes, 18 de noviembre de 2011

Reflexión olvidada

La luna naranja










Mis sueños se han ido perdiendo
no quería crecer,
hablaba con mis amigos invisibles
que no se aburrían de mi voz,
más aquel mundo se ha ido disolviendo
aunque perduren sus vestigios.

No puedo eludir mi realidad
inconforme y hueca,
que se esfuma en estos centauros
de arena en que me recreo,
me hacen sentir como soy
y no serán derrumbados
ni por un leve aullido del viento.

Porque vuelven a ergirse
son ellos los que se convierten
en sólidos valles,
son ellos los que sacuden al hombre
de esta sed partida,
que está en la búsqueda siempre
deslumbrando la vida
transpasando la muerte.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Oda a unos hijos inconclusos



Nuevos Doses













Tanta veces los temí
Pero tantas veces se esfumaron
Mi vientre nunca los anidó
Tantas veces los presentí
Pero jamás llegaron a mí.

Hijos de la nada
Nunca malogrados
No quisieron salir.

Hijos que no añoré
Están en lo etéreo
Se disolvieron
Llevados por el aire.

Hijos de otro mundo
Porque en éste
No pudieron ser
Los hubiera podido amar
Pero el mar también se los llevo
Para no llegar a nacer.

  














lunes, 7 de noviembre de 2011

Bogotá desnuda


Panorámica de Bogotá D.C.











Con tus días fatigosos,
y con tus noches impredescibles
sigues creciendo,
a la vera de hombres decididos
invadida de castillos de cemento.

Despiadada,
sólo permites a los más fuertes
mientras los vencidos ojerosos
se pasean por tus calles.

Luces rutilantes te adornan
de colores fantasiosos,
imanes que albergan la esperanza
de tantos que llegan de otras partes
repletos de sueños y un mañana.

Imponente tras esos cerros
cansados de hastío,
donde la vida y la muerte es una sola
urbe desnuda y cubierta
al ritmo de un tiempo oscilante
frío y calor se conjugan
detrás de una alegría llena
de nostalgias. 

Diosa de la indiferencia y el frenesí
en tí todo está permitido
no temes a nada.

Espejo irreversible de una historia
que sigue avanzando,
testiga fiel de cada suceso
protagonista de un pueblo
que ha dejado de ser parroquial,
y que se ha olvidado de una aristocracia
atiborrada de abolengos.

Vampiresa de un mundo cosmopolíta
que está al acecho de un futuro.









viernes, 28 de octubre de 2011

Insuficiencia poética


 


Mi alma estremecida
es un lamento
siniestro de lo que vendra
mi impotencia se desangra,
la pesadilla no termina
son muchas sus cadenas
e infinito su martirio.
 
Somos titeres de una vida
que cada día se destroza
los hombres trapos que se rifan,
sus despojos los harapos
que se carcomen por estos suelos
observadores mustios
de esta lucha enardecida,
y su sangre retorcida
la semilla que se esparce.

El futuro se diluye
la risa de los niños se pierde,
las flores se ennegrecen
y mis palabras danzantes
no han podido levantarse
pero la esperanza 
como la paz prevalecen.

martes, 25 de octubre de 2011

Reportaje sobre la delincuencia juvenil ¿heredada o adoptada?


La delincuencia juvenil en Colombia
 El comportamiento que caracteriza a las personas no es gratuito ni tampoco un revés del destino. Ante todo consiste en un proceso evolutivo que responde a unas necesidades psíquicas y sociales.

A través de las diferentes etapas que el ser humano debe enfrentar como son: su infancia, adolescencia, juventud, madurez y vejez, el carácter y personalidad son únicos en cada quien, le permiten adaptarse con relación a su medio y la sociedad.

El ser humano desde antes de su nacimiento sufre inevitables cambios que van afectar su estado físico y sicológico. En un principio tiene que ver la estrecha relación que existe entre el embrión y la madre, el feto capta toda manifestación emocional o anímica que la afecte. Aquí se puede establecer en cierta medida el hecho de concebir un hijo indeseado y las implicaciones que acarrea después. Según el doctor Ricardo Wiesner, estos niños no deseados son más vulnerables a padecer transtornos psíquicos o de temperamento.

La sicología describe cuatro fases fundamentales del desarrollo infantil hacia la integración social, la anomalía de alguna de estas fases da lugar a una desadaptación del niño al medio en que se desenvuelve.

a.      La primera relación del niño con su madre;
b.      El conflicto de edipo;

c.       La formación del super yo;

d.      La formación del grupo dentro de la familia.

           a)       La primera relación del niño con su madre
 
El primer ser con quien el niño se va a relacionar es con la madre. Es muy importante para su futura adaptación modificar sus primitivos instintos de naturaleza antisocial. Se trata de impulsos que una vez modificados llegan a formar parte del individuo, se requiere en este caso una gran dosis de paciencia por parte de ella; evitar los malos tratos y la severidad excesiva.  Se ha comprobado  ahondando en este sentido que la represión inmediata a los impulsos instintivos aún no modificados, pueden llegar a manifestarse más tarde en oposición a los deseos del individuo.

Durante el periodo de lactancia y en la pubertad los instintos del niño son difíciles de dominar y quedan aquellos instintos inconscientes cuya forma primitiva era antisocial. Por esta razón conviene no crear confusión, evitar actitudes irregulares o arbitrarias sobre lo que esta permitido, es decir satisfacerlos exageradamente o reprimirlos con rigor en otro momento. Esta incapacidad de no saber postergar la realización de sus deseos es común en los delincuentes, quienes en su mayoría en esta relación crucial madre-hijo ha sido defectuosa de acuerdo a estudios realizados a este tipo de personas.

           b)       El conflicto de edipo
 
En esta etapa el padre juega un papel importante. Es necesario que el niño distinga las funciones que tanto el padre como la madre ejercen sobre él. Cuando hay un desequilibrio en este sentido y la autoridad del padre es despótica o deficiente el complejo de edipo se agudiza y la actitud del niño es pasivo femenina frente a dicha autoridad.

Aunque la presencia de la madre es insustituible en los primeros meses de vida en el infante, el psiquiatra Wiesner sostiene que una de las causas que interioriza el problema tiene que ver con la libido, la descarga de energía que la madre proyecta sobre el hijo a nivel inconsciente. Para (Freud) energía sexual y para (Jung) energía psíquica.

En los últimos meses del embarazo explica el doctor Wiesner la madre tiende a rechazar a su compañero u esposo, esta energía la transmite al niño, quién la asimila como la única fuente protectora e impide que el padre tenga participación. Es positivo darle cabida a la pareja como complemento anímico para la consolidación estructural del futuro bebe.

Wiesner, considera que a los tres o seis meses la madre es primordial, pero luego la función del progenitor es benéfica; así se evitarían muchos problemas que adolecen en nuestra sociedad como sucede con el homosexualismo y que puede derivarse de esta descomposición marital.

Muchas actitudes delictivas se desprenden de este conflicto edípico. La relación del niño es de naturaleza sado-masoquista, o sea que experimenta placer instintivo lastimado. También existen tendencias de agresividad sobre todo a quienes representan la autoridad. Por otra parte, es factible satisfacer la actitud pasiva a través de la dependencia del niño respecto a los jóvenes fuertes, agresivos y antisociales bajo cuya influencia puede pasar a los actos delictivos (caso la formación de pandillas). 

c) La formación del super yo

Ésta fase atañe concretamente a la formación de la consciencia y que va ligada con la superación del complejo edípico. El niño debe identificarse con sus padres, de lo contrario su razón no se independizaría respecto a las personas del mundo externo.

Se hace imperativa la necesidad de establecer parámetros que le permitan diferenciar entre lo que es debido o no, se manifiestan con la aprobación o el castigo.

Los padres conforman el código ético del niño. Si este código es socialmente marginal, la función de la consciencia se formará bien, tendrá como resultado una conducta antisocial, pues el niño habrá interiorizado aquél código paterno. 

d) La formación del grupo dentro de la familia

El primer grupo con que el infante se va a relacionar se da dentro de la misma familia. Vale decir entre sus padres y hermanos. Aquí es importante medir las posibilidades de cada quien.

Son muchos los casos que dentro de una misma familia existen hermanos tan opuestos, como por ejemplo uno que es delincuente y otro trabajador y profesional. Para el doctor Wiesner esto no es nada extraordinario, ni se debe a un fenómeno circunstancial.

 Hay que tener en cuenta también las condiciones emocionales, anímicas en que los hijos son concebidos y por supuesto lo económico también. Las situaciones no son las mismas.

Si el niño se relaciona en un principio bien con sus padres y hermanos y el proceso funciona, es decir aprende a respetar sus deseos, no tendrá dificultades de adaptación posteriormente. Pero si desde el período de lactancia presenta ya desaveniencias se anidarán signos antisociales, que una vez llegada a la adolescencia, pueden generar en auténticas conductas delictivas.

El rol del adolescente en la familia

El papel que va a determinar el rol que ocupa el adolescente en la familia está condicionado a la flexibilidad y cambios que en ella se originen.

Una familia no se completa en un momento determinado, ella se forma a lo largo de los años. Las actitudes de los padres difieren en cada situación. No se trata al hijo mayor igual que al menor; influye el tiempo cronológico con relación a los padres y aún dentro de la escala que ocupa los hijos si son numerosos.

Al contrario el hijo único esta exento de las rivalidades fraternas pero está supeditado a un triángulo entre los padres y él. Si surgen discordias afectará la presión de parte y parte. En ese caso buscará apoyo fuera de la familia o se aliará alguno de sus progenitores.

Esa presión ejercida en el caso anterior se disipa en una familia compuesta por varios hijos. Cuando el clan lo conforman hermanos y hermanas funciona como la pareja simbólica (en cuanto al emparejamiento hombre-mujer en nuestra sociedad). La chica se apoya en su hermano o visceversa.

Resulta complejo analizar uno por uno la función que cada hijo desempeña en la familia. Confluyen varios factores que es difícil establecer un patrón.

De acuerdo a su experiencia el doctor Wiesner considera que casi siempre paga los platos rotos de los errores conyugales el hijo mayor. Por ser el primero es aveces como un conejo de laboratorio donde se va a experimentar por primera vez.

Lo importante es saber proyectar la imagen que representa la figura femenina o masculina, ya sea dentro de los mismos padres o de otras personas que los puedan sustituir. El adolescente necesita reafirmar su modo de ser y es muy importante que tenga definida esta simbiosis no tanto como un rol social, sino como la esencia de lo que significa un hombre y una mujer. El intercambio de sentimientos entre los miembros de una familia determinará en cada uno de ellos su forma de relacionarse con el entorno del círculo. Las figuras que aparezcan en su vida serán tratadas con base a las experiencias pasadas; las relaciones anteriores servirán de modelo para nuevas experiencias.

La delincuencia juvenil

Es indudable que los jóvenes delincuentes no son producto de un azar del destino, ellos son victimas de un proceso gradual de socialización desviada que poco a poco se va agravando.

En la adolescencia se manifiesta abiertamente ésta desadaptación. Se debe a que el muchacho está más capacitado para realizar acciones por cuenta propia.

Hay que diferenciar en los antecedentes o transgresiones a normas socialmente no relevantes y que desde un principio están implícitas. En algunos, la delincuencia es algo transitorio, utilizado para llamar la atención o la falta de autodominio (demostrar audacia, enfrentarse a los padres son algunos). Mientras que para otros se convierte en norma de vida.

Características de la delincuencia

Entre más joven sea el delincuente más probabilidades tendrá de reincidir y los reicidentes a su vez son los que más tienden a convertirse en delincuentes adultos. La mayoría de ellos suelen comenzar entre los 13 y 14 años, aunque en éstos últimos, las estadísticas muestran que el problema esta creciendo y ya se encuentra este tipo de comportamiento en niños de 9 y 10 años. Alcanza su punto culminante entre los 17 y 19 años.

Estudios sociológicos demuestran que la pobreza y la miseria son factores determinantes para generar delincuentes o antisociales. La causa primordial se debe a las deficiencias sociales y económicas. Sin embargo el fenómeno se ha generalizado y no solamente se encuentra en los niveles bajos sino en los altos y medios también. En estos casos los factores son de tipo afectivo y esta conducta es una válvula de escape a los problemas personales.

La psiquiatría y la sicología han tratado de analizar el problema. Varias teorías se han ocupado de ello, la biológica lo atribuye a un factor dominante previo como de carácter hereditario, alteraciones físicas o a las condiciones en que se desenvuelve la existencia, como el abandono por parte de los padres; las perturbaciones afectivas o de personalidad (teoría sicológica, teoría de la personalidad, teoría psiquiatrica); el medio sociocultural (teoría sociológica).

La suma de todos estos factores tanto internos como externos pueden desembocar en patologías bien definidas. El doctor Wiesner considera que algunos casos delicuenciales tienen estos componentes, pero no son excusa para disculpar muchos problemas sociales. Las leyes que rigen la mente son distintas a las leyes basadas en determinadas estructuras generales de una determinada sociedad o comunidad.

Fuentes consultadas 

ENCICLOPEDIA DE LA PSICOLOGÍA OCEANO, “La adolescencia cambios físicos y psiquicos” págs 211-238.
M. L. KOHN, La clase social y las relaciones padre-hijo.
ANDERSON MICHAEL, Sociología de la familia.
MIDDENFORFF, WOLF, Sociología del delito.
SARASON, IRWIN, Psicología Anormal: Los problemas de la conducta desadaptada.