| Fundación Gilma Jiménez-www.gilmajimenez.com |
Se llamaba Gilma Jiménez
partidaria de la pena de muerte para aquellos hombres y mujeres que maltratan a
los niños, en especial con el abuso sexual, una enfermedad terminal se la
llevo.
Madre cabeza de familia se
destaco por ser una mujer valiente y luchadora de las causas más encomiables
que requiere el país.
De origen cundinamarquez,
bogotana, sobresalió por ser una estudiante brillante, de universidad pública,
se enorgullecía por esto, trabajadora social que en un principio comenzo en el
ejercicio departamental y municipal del centro del país.
Concejal, senadora que se gano
sus votos por su trabajo y perfil profesional. Cuando se postuló al Senado, fue
la segunda votación más alta del país por el partido verde, después del partido
de la U con el senador Juan Lozano.
Toda su lucha a favor de los
infantes lo plasmó en un proyecto de Ley que buscaba la cadena perpetua para
aquellas personas que abusaran de los niños, niñas y adolescentes colombianos
pero la Cámara de representantes y el senado lo hundieron pese al esfuerzo,
publicidad y campañas que esta senadora emprendió para su aprobación.
“Gilma presentó el proyecto. El Congreso lo aprobó en dos debates, pero
en el tercero (en la Comisión Primera de la Cámara) se hundió por 10 votos
contra 14 que pedían su archivo. Poco tiempo después, presentó otro proyecto,
por el cual se crea el Código de Paternidad y Maternidad responsable, que
busca castigar a los padres irresponsables “moral, penal y socialmente” con la pérdida
de su empleo y de la patria potestad de los hijos”.
Con su ausencia física definitiva
los niños, niñas y adolescentes perdieron a una aliada incondicional que
denunciaba con vehemencia las aberraciones y crímenes que se cometen contra
ellos y es difícil encontrar a otro político o política que se identifique con
estos temas que averguenzan a una sociedad en un país donde la violencia ha
sido una permanente y los pequeños y pequeñas no escapan a ella.
Por eso es importante que las
familias colombianas lideren por cuenta propia el legado que esta mujer dejo en
defensa de la población más tierna y renovadora de un país que no puede darse
el lujo de perderlos de una manera absurda y miserable que se agrega a la
violencia no sólo guerrillera, delincuencial sino patológica que nos sobrecoge
en todos los ámbitos de la vida nacional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario